Alopecia Androgenética Masculina

Alopecia Androgenética Masculina

La alopecia androgenética es la pérdida de pelo evolutiva durante el tiempo, con predisposición genética; dependiente de hormonas masculinas caracterizada por un daño progresivo del folículo piloso de la piel cabelluda. Esta alopecia tiene un patrón de distribución característico descrito en la escala de Hamilton-Norwood.
La alopecia androgenética es hereditaria, pero el patrón de herencia no está bien definido. Es por eso que no siempre hay antecedentes en la familia más cercana, pero habitualmente los hay en tíos o abuelos.

En general, es la causa más común de alopecia en hombres y su incidencia aumenta con el tiempo. Empezando desde la adolescencia, momento en que las hormonas puberales hacen su aparición, siendo progresiva con una evolución variable y poco predecible. Algunos individuos llegan a la edad madura con ausencia total del pelo y otros con grados menores de pérdida.

Esta alopecia es tratable y relativamente reversible, cuando su tratamiento se inicia tempranamente y todavía no hay un daño muy marcado de la papila y folículo piloso. La pérdida de pelo puede ser precedida en ocasiones por piquiña de piel cabelluda y dolor en la misma zona.

Habitualmente, el paciente consulta por reducción en la densidad del pelo, más que por ver marcada pérdida de unidades pilosas. Frecuentemente, puede verse asociación de la alopecia androgenética con otros tipos de alopecia que pueden manifestarse con una pérdida mayor y evidente de pelo.

La pérdida de pelo en la alopecia androgenética masculina se presenta inicialmente con un retroceso de la línea frontal de implantación y pérdida de pelo en la coronilla, que se hace progresiva. El patrón de pérdida de pelo de la alopecia androgenética es característico y no se presenta en otras causas de pérdida de pelo, puede variar de un individuo a otro, pero incluye una disminución de la densidad de pelo en la región frontal y parietal, temporal y en coronilla. Con este patrón de pérdida, usualmente no se requiere otros formas de diagnóstico más que el examen físico, sin embargo cuando el patrón no es tan característico puede requerir otras pruebas diagnósticas como la biopsia ( obtener una porción de piel para ser evaluada por el patólogo).

Característicamente al examen físico no hay anormalidades en la piel cabelluda en la alopecia androgenética.
Es usual que el cabello se vaya tornando cada vez más delgado hasta volverse un lanugo y desaparecer en las fases más avanzadas de la alopecia.
El tratamiento de la alopecia androgenética debe empezarse idealmente en sus etapas iníciales para conservar el mayor número de pelos. Este tratamiento debe ser realizado diariamente y de forma indefinida, pues la condición subyacente que causa la caída está actuando de manera constante. El abandono de la terapia conlleva usualmente retroceso de los logros obtenidos de largo plazo.

Al tiempo que se trata la alopecia es ideal que el paciente tenga también una nutrición adecuada, balanceada, buen control del estrés emocional y en general una vida sana.

Usualmente, la terapia consta de champú anticaída y de control de las dermatitis asociadas, lociones de uso tópico, bloqueadores hormonales de uso oral y también se asocian tratamientos no convencionales como láser y mesoterapia capilar.

El resultado del tratamiento tiene una respuesta efectiva en más del 70 % de los pacientes.
Finalmente, cuando ya hay un proceso muy avanzado de alopecia, existe la posibilidad de realizar implantes de pelo, que tienen una alta efectividad.