Láser para caída de cabello

Láser caída del cabello

Láser para caída de cabello

El pelo es uno de los tejidos de más rápido crecimiento en el cuerpo humano, protege la piel cabelluda de agentes externos (frío, calor, picaduras, golpes, etc.) y ayuda a controlar la temperatura corporal. El folículo piloso se somete a ciclos repetitivos de regeneración, cada uno de estos ciclos consisten en tres etapas: anágena (fase de crecimiento), catágena (fase de transición) y telógena (fase de reposo).

El cabello sano mantiene el equilibrio natural entre las fases, el láser estimula este equilibrio, prolonga la fase anágena (fase de crecimiento) y previene el desarrollo prematuro de la fase catágena (fase de transición) donde el pelo empieza a separarse de la papila que lo alimenta y deja de crecer.

Pero no cualquier láser es aplicable al área capilar, desde los años 60s se viene usando el láser en medicina y en 1983 los dermatólogos Anderson y Parrish describieron el mecanismo por medio del cual el láser actúa en los tejidos. Se han implementado terapias láser para promover la reparación y regeneración de tejido, y para estimular la actividad celular. Este mecanismo del láser se denomina “Fototermólisis Selectiva” y quiere decir que cada lesión o cada tejido absorbe de manera exclusiva o preferencial solo un tipo de luz láser.

El pelo es un tejido y la terapia láser indicada para el tratamiento capilar se denomina Low-level laser therapy (LLLT) o terapia láser de bajo nivel, Láser Revage utilizado en la UDL. Este láser ha sido un gran complemento al tratamiento de caída de cabello, una terapia segura y aprobada por la FDA (Food and Drug Administration). Los estudios han demostrado que su utilización continuada estimula el crecimiento del cabello, modula los procesos inflamatorios y las respuestas inmunológicas que también podrían tener efectos en el recrecimiento del cabello.

La terapia láser revage

Puede ser utilizada como terapia PREVENTIVA a la caída del cabello o como COMPLEMENTO al tratamiento sistémico formulado por el dermatólogo.

La terapia láser se realiza por sesiones ambulatorias sin incapacidad, en cada sesión se trasmite la luz láser de manera uniforme por medio de un casco que rodea la cabeza, luz emitida por 30 diodos láser que logra:

1. Estimular el folículo capilar.

2. Promover la producción de trifosfato de adenosina (ATP energía que incrementa la productividad del folículo).

3. Incrementar la circulación sanguínea encargada de la distribución de los nutrientes y oxigeno al folículo para su estado sano y fuerte.

4. Disminuir la caída del cabello y aumentar su densidad.

La dermatología se apoya en esta terapia láser como herramienta tecnológica sin remplazar en ningún momento el criterio clínico adquirido y se utiliza en patologías capilares como:

Alopecia Areata (AA)
Alopecia Androgenética (AGA)
Alopecia inducida por quimioterapia
Efluvio Telógeno (TE)

Además, es una terapia para usarse en el período inmediatamente después de un trasplante quirúrgico de pelo ya que facilita el proceso de curación, aumenta la viabilidad y prematuro crecimiento de los injertos.

Así como cuida la piel, prevenga la caída del cabello

Recomendaciones:

1. Consulte al dermatólogo la caída progresiva del cabello o cualquier alteración en la piel cabelluda.

2. Haga por lo menos un programa preventivo de terapia láser al año.

3. Mantenga una alimentación balanceada y utilice cuando sea necesario los complementos nutricionales recomendados por el dermatólogo.

4. Utilice el champú dermatológico adecuado a su tipo de piel.

5. Enjuague completamente el champú evitando residuos en la piel.

6. Prefiera secar el cabello libremente o con toalla sin ejercer presión.

7. Evite el uso del secador o por lo menos manténgalo a una distancia prudente para evitar la concentración de calor sobre la piel.

8. Desenrédelo con los dedos o con peines de cerdas suaves y anchas.

9. Evite atarse el pelo con colas o pinzas bajo mucha presión.

10. Evite químicos, alisantes y decolorantes en el cabello.

11. Después de la piscina siempre lave el cabello retirando los residuos de cloro, y del mar la sal y arena.

12. Hidrate el cabello y utilice el reparador capilar en las puntas quebradizas.

13. Proteja el cabello de la sobreexposición solar, utilizando gorra de protección.

Alopecia Androgenética Masculina

Alopecia Androgenética Masculina

La alopecia androgenética es la pérdida de pelo evolutiva durante el tiempo, con predisposición genética; dependiente de hormonas masculinas caracterizada por un daño progresivo del folículo piloso de la piel cabelluda. Esta alopecia tiene un patrón de distribución característico descrito en la escala de Hamilton-Norwood.
La alopecia androgenética es hereditaria, pero el patrón de herencia no está bien definido. Es por eso que no siempre hay antecedentes en la familia más cercana, pero habitualmente los hay en tíos o abuelos.

En general, es la causa más común de alopecia en hombres y su incidencia aumenta con el tiempo. Empezando desde la adolescencia, momento en que las hormonas puberales hacen su aparición, siendo progresiva con una evolución variable y poco predecible. Algunos individuos llegan a la edad madura con ausencia total del pelo y otros con grados menores de pérdida.

Esta alopecia es tratable y relativamente reversible, cuando su tratamiento se inicia tempranamente y todavía no hay un daño muy marcado de la papila y folículo piloso. La pérdida de pelo puede ser precedida en ocasiones por piquiña de piel cabelluda y dolor en la misma zona.

Habitualmente, el paciente consulta por reducción en la densidad del pelo, más que por ver marcada pérdida de unidades pilosas. Frecuentemente, puede verse asociación de la alopecia androgenética con otros tipos de alopecia que pueden manifestarse con una pérdida mayor y evidente de pelo.

La pérdida de pelo en la alopecia androgenética masculina se presenta inicialmente con un retroceso de la línea frontal de implantación y pérdida de pelo en la coronilla, que se hace progresiva. El patrón de pérdida de pelo de la alopecia androgenética es característico y no se presenta en otras causas de pérdida de pelo, puede variar de un individuo a otro, pero incluye una disminución de la densidad de pelo en la región frontal y parietal, temporal y en coronilla. Con este patrón de pérdida, usualmente no se requiere otros formas de diagnóstico más que el examen físico, sin embargo cuando el patrón no es tan característico puede requerir otras pruebas diagnósticas como la biopsia ( obtener una porción de piel para ser evaluada por el patólogo).

Característicamente al examen físico no hay anormalidades en la piel cabelluda en la alopecia androgenética.
Es usual que el cabello se vaya tornando cada vez más delgado hasta volverse un lanugo y desaparecer en las fases más avanzadas de la alopecia.
El tratamiento de la alopecia androgenética debe empezarse idealmente en sus etapas iníciales para conservar el mayor número de pelos. Este tratamiento debe ser realizado diariamente y de forma indefinida, pues la condición subyacente que causa la caída está actuando de manera constante. El abandono de la terapia conlleva usualmente retroceso de los logros obtenidos de largo plazo.

Al tiempo que se trata la alopecia es ideal que el paciente tenga también una nutrición adecuada, balanceada, buen control del estrés emocional y en general una vida sana.

Usualmente, la terapia consta de champú anticaída y de control de las dermatitis asociadas, lociones de uso tópico, bloqueadores hormonales de uso oral y también se asocian tratamientos no convencionales como láser y mesoterapia capilar.

El resultado del tratamiento tiene una respuesta efectiva en más del 70 % de los pacientes.
Finalmente, cuando ya hay un proceso muy avanzado de alopecia, existe la posibilidad de realizar implantes de pelo, que tienen una alta efectividad.

¿Está perdiendo más de 100 cabellos diarios? Puede ser alopecia

Pérdida de cabello

El ciclo normal del pelo está conformado por tres fases: crecimiento, reposo y caída. Una pérdida considerada normal puede incluir aproximadamente 80 a 100 cabellos diarios.

Cuando se supera ese número se comienza a manifestar una pérdida capilar o alopecia que, en caso de persistir o empeorar, debe motivar la consulta al dermatólogo para enfocar adecuadamente cada caso y definir la necesidad de estudios adicionales (pruebas de laboratorio, biopsia etc.), confirmar el diagnóstico según el tipo de alopecia y orientar el tratamiento basándose en una completa historia clínica, examen físico minucioso e idealmente empleando equipos diagnósticos y terapéuticos de última tecnología que tenemos en UDL.

Los tratamientos para este tipo de alopecia requieren hacerse por periodos largos y a veces de manera permanente. La alopecia androgenética  puede estar presente con otro tipo de patologías que deben ser tratadas como son: la dermatitis seborreica, hipovitaminosis y la desnutrición.

El Trichoscan nos ayuda en el diagnóstico y seguimiento, el láser Revage y la mesoterapia capilar complementan los tratamientos tópicos y orales elegidos por el especialista.

 

Factores clave en el tratamiento de la alopecia androgenética

  • Prefiera secar el cabello libremente con toalla sin ejercer presión.
  • Evite químicos y decolorantes en el cabello.
  • Desenrédelo con los dedos o con peines de cerdas suaves y anchas.
  • Evite atarse el cabello con colas o pinzas bajo mucha presión.
  • Utilice champú dermatológico adecuado a su tipo de cabello o patología.
  • Consulte con el dermatólogo la caída progresiva del cabello y las alteraciones del cuero cabelludo.