¿Cuáles son los riesgos que debe conocer antes de realizarse un tatuaje?

Riesgos del tatuaje

Es importante antes de realizarse un tatuaje cosmético o decorativo denominado actualmente como Bodyart, conocer con mucha seguridad los efectos secundarios y reacciones adversas, dado que pueden ser más comunes de lo que las personas creen. El Tatuaje proviene de la palabra de Tahití (ta-tau) y tatuar es acto de grabar dibujos indelebles en la piel, introduciendo pigmentos en la dermis. Para algunas culturas orientales y egipcias, el tatuaje era una parte natural y espiritual de la vida.

Las reacciones pueden ser inmediatas como tardías desde horas hasta años después de realizarse un tatuaje permanente.

Por qué sucede esto?
Los diferentes colores que se utilizan para darle la forma al tatuaje están compuestos por químicos como el mercurio en el caso de la tinta roja, óxido de zinc y plata en los colores blancos y cadmio en los amarillos; que incluso pueden tener cambios con la luz solar. La tinta de los tatuajes va a actuar como un cuerpo extraño en el organismo, y nuestro cuerpo lo va a querer eliminar. Por un lado las células fagocitan (se comen el pigmento) y por el otro intentan eliminarlo encapsulándolo y lo tratan de llevar al exterior, meses o años posterior a la realización del tatuaje. En algunas personas puede manifestarse como enfermedades granulomatosas no solo en el área del tatuaje sino en sitios lejanos incluso órganos internos. Es el evento secundario más común denominado reacción de hipersensibilidad retardada y se manifiesta habitualmente con nodulaciones o abultamientos duros dentro de la piel y que progresivamente aumentan de tamaño.

Se han utilizado otras tintas como la china y de carbón, en tatuajes aficionados realizados sin los estándares de calidad de envasamiento y conservación; los cuales pueden infectarse de microorganismos del ambiente, algunos de los cuales son multirresistentes (1) a tratamientos antibióticos. El desconocimiento de las normas de bioseguridad puede poner en riesgo la salud del paciente al momento de la realización de tatuajes. Las infecciones pueden ser frecuentes y es importante enfatizar que no solamente puede transmitirse el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), la hepatitis B,C, sino que también la agujas infectadas pueden transmitir cualquier tipo de bacteria, virus de la piel como verrugas u hongos.
Puede presentarse alergias inmediatas que causan picazón, comezón y puede llegar a ser tan intenso que la persona termina rascándose fuertemente y producir no solo dermatitis sino reacciones inflamatorias más severas como liquen que da la forma de relieve al tatuaje.

Recordar que con los tatuajes el diagnóstico de lesiones malignas, como el melanoma, pueden retardarse u ocultarse e incluso pueden crecer tumores debajo de los mismos. Además, se han descrito aparición de otras lesiones mucho más crónicas y severas como psoriasis, sarcoidosis, pioderma gangrenoso que pueden incluso tener un compromiso sistémico con complicaciones mayores (1).

Existe una tendencia por los tatuajes temporales, aquellos que se limitan a la epidermis (capa más superficial de la piel) por lo que se borran en el transcurso de 3 semanas. En culturas orientales se ha utilizado la henna como pigmento natural para embellecer el cuerpo, sin embargo, la henna en nuestro medio es adulterada para cambiar el color y contiene un químico denominado parafenilendiamina el cual es un sensibilizador altamente potente y puede causar efectos alérgicos inmediatos tan severos que puede dejar cicatrices importantes incluso llegar a anafilaxia y muerte en los pacientes que hagan alergia a este producto(2). Recientemente por las redes sociales se han mostrado niños con reacciones severas por este tipo de tatutajes.
Referencias: 1- J. Mataix y J.F. Silvestre.Reacciones cutáneas adversas por tatuajes y piercings Actas Dermosifiliogr. 2011 / 2- J M Ortiz Salvador .dermatitis alérgica de contacto a parafenilenediamina por tatuajes con henna en población pediátrica. Anales de pediatría. 2017

 

UDL recomienda para REMOCIÓN DE TAUTAJE

RevLite es la nueva generación de láseres Q-Switched que se incorpora al equipo tecnológico de UDL. RevLite trata lesiones pigmentadas incluyendo melasma, múltiples manchas de la edad y tatuajes.

Cuando nuestro deseo es tratar un tatuaje con láser la más efectiva tecnología es el LÁSER REVLITE que permite desintegrar el pigmento sin causar daño a la piel y desvanecer el tatuaje eliminando el pigmento a través de nuestro sistema inmune. Su tecnología Precision Beam entrega la energía de forma uniforme, rompiendo la tinta en moléculas sin dañar el tejido circundante y minimizando el daño epidermal.

El tratamiento del tatuaje se realiza por sesiones con intervalos de 30 días aproximadamente y el número de éstas varía de acuerdo al tamaño, colores, ubicación y tiempo del tatuaje en la piel. Nuestro sistema inmune elimina el pigmento sin causarle daño a la piel.

Para el tratamiento de tatuajes se aplica el Láser REVLITE que emite pulsos intermitentes con una longitud de onda que varía de acuerdo al color a tratar. Dicha energía absorbida por el pigmento provoca una fragmentación de la tinta que se dispersa y es evacuada por el cuerpo.
El tratamiento se realiza por sesiones de acuerdo a las características particulares del tatuaje. Con cada nueva sesión se observa el aclarado del tatuaje hasta obtener los resultados deseados. Posterior a la sesión debe evitar la exposición solar y seguir las recomendaciones dadas por el médico.

CIFRAS DEL TATUAJE

Un tatuaje es una marca en la piel que actualmente se puede tratar, la primera instancia es la valoración para conocer lo que se puede lograr en cada caso particular. La sesión corresponde a la aplicación del láser por parte del especialista en el área, en algunos casos puede presentarse enrojecimiento y formación de costra que cede rápidamente. No genera incapacidad ni daño a la piel.

Solo en los Estados Unidos se pasó de 46.514 procedimientos de remoción en el 2015 a 52.575 en el 2016, un incremento en este procedimiento del 12%. **American Society for Aesthetic Plastic Surgery’s cosmetic surgery statistics 2015.

Alopecia Areata (AA) pérdida anormal de cabello

El término alopecia hace referencia a una rarefacción o pérdida anormal del cabello (sea localizada o generalizada, temporal o definitiva). Existen varias clasificaciones de la enfermedad y un abordaje para cada tipo. Uno de los tipos de alopecia es la alopecia areata (AA), consiste en la ausencia localizada de pelo en una zona del cuerpo y generalmente se manifiesta como placas redondeadas y de tamaño variable ubicadas en áreas como el cuero cabelludo, cejas, pestañas, barba y en ocasiones extremidades, pubis y otras.

Característicamente la piel afectada tiene un aspecto normal, no existe inflamación, enrojecimiento, descamación ni otro tipo de anomalías; es decir, en el interior de estas placas la piel mantiene los orificios foliculares, pero sin pelo. Además, en el borde de la placa suelen observarse pelos cortos, delgados hacia arriba y anchos hacia abajo, lo cual permite diferenciarla de otras alopecias. Estos folículos están en un estado de “adormecimiento”, pero están vivos y en cualquier momento pueden reanudar su actividad al recibir un estímulo o señal apropiada, inicialmente con algunos cabellos finos y blancos, que posteriormente se pigmentan y lentamente aumentan en grosor, longitud y número.

Se calcula que la AA afecta a cerca del 2% de la población general, puede presentarse en ambos sexos y aparecer en cualquier grupo etario, aunque se producen más casos en personas jóvenes o de edad media. Además, se pueden presentar uno o varios brotes a lo largo de la vida.

La AA es una enfermedad considerada de origen multifactorial, es decir, existen diversas condiciones o estímulos que pueden influir en su aparición. Aproximadamente uno de cada cinco pacientes tiene antecedentes familiares de la enfermedad por lo que se postula que existe predisposición genética. También parece estar implicada la inflamación neurogénica, que provoca activación de los nervios del dolor o inflamación local. Otros factores precipitantes pueden incluir estrés emocional, enfermedades concomitantes, infecciones virales, malos hábitos nutricionales y el consumo de ciertos medicamentos.
Se ha comprobado que se desarrolla por un mecanismo autoinmune, pues se produce una acumulación de células propias denominadas linfocitos alrededor de los folículos pilosos, provocando un freno en el desarrollo del pelo y su posterior caída. Los genes implicados en la AA también están asociados a otras enfermedades autoinmunes, por lo cual es fundamental una valoración oportuna por el especialista para efectuar estudios adicionales según cada caso en particular.

Existen varios tipos de AA, siendo los más comunes: en placa única, en placas múltiples, total (la cual compromete todo el cuero cabelludo) y universal (la afección se extiende a todo el pelo del cuerpo, incluido el vello axilar, púbico, cejas y pestañas).

Existen otros diagnósticos que deben diferenciarse de la alopecia areata, algunos son la tricotilomanía (hábito de arrancarse el cabello), la tiña capitis (infección por hongos), sífilis secundaria y otras alopecias autoinmunes (lupus, liquen plano, etc.)
La enfermedad no es contagiosa y por si misma no tiene consecuencias graves en el individuo, salvo desde el punto de vista psicológico. Es usual que se alternen largos periodos de mejoría con otros de exacerbación.
La elección del tratamiento adecuado para cada caso en particular lo elige el dermatólogo considerando varios factores como la extensión y tiempo de evolución de las lesiones, edad del paciente, repercusión en calidad de vida, localización anatómica, entre otros.

En casos leves y descartando otros tipos de alopecia y enfermedades asociadas suelen emplearse productos y medicamentos tópicos en forma de lociones, espumas o champús. Cuando el compromiso es más severo o el impacto emocional es grave, pueden asociarse tratamientos orales, terapia psicológica y medicamentos intralesionales (es decir, “inyectados” por el especialista directamente en las zonas afectadas)

Es importante conocer que a pesar de que alrededor del 10% de los enfermos presentan un compromiso severo o muy severo, cerca del 50% de las personas afectadas recuperan el crecimiento del pelo en las zonas afectadas en menos de un año incluso sin ningún tipo de tratamiento.

De cualquier forma, la evolución de la enfermedad es impredecible y muy variable. Además, se recalca que es fundamental evitar la automedicación y consultar de forma oportuna el especialista para iniciar los estudios y tratamiento pertinentes.

Dr. Mario Fernando Franco G.

Médico Dermatólogo