Dr. Hernán E. Duque nos habla del cáncer de piel

El cáncer se refiere a un complejo grupo de enfermedades en las que las células anómalas se dividen sin control y destruyen los tejidos. Existen muchos tipos de cáncer que difieren por el sitio de origen, la respuesta al tratamiento, la manera como crecen y se propagan (metástasis). La mayoría de los cánceres forman una masa denominada tumor.

Nuevos casos de cáncer

 

Casos cáncer en Colombia

 

 

Nos concentraremos en el cáncer de piel
que los dermatólogos categorizamos en:

Cáncer de piel tipo no melanoma (células basales o escamosas), considerado el cáncer más común de la piel con rara propagación o metástasis. Es el cáncer que con una detección temprana fácilmente es curable.

Cáncer de piel tipo melanoma, se origina en los melanocitos y puede ocurrir en cualquier parte de la piel, más propensos a comenzar en el tronco (pecho y espalda) de los hombres y en las piernas de las mujeres. El cuello y el rostro son otros sitios comunes. El melanoma es mucho menos frecuente comparativamente al tipo de cáncer no melanoma, pero mucho más peligroso. El melanoma es casi siempre curable en sus etapas iniciales y su detección temprana evita la probabilidad de propagarse a otras partes del cuerpo.

Gráfico Cáncer de piel

 

El cáncer de piel No melanoma se ubica después del cáncer de mamá, próstata, estómago, pulmón, colon y tiroides y por encima del cáncer por linfoma no Hodgkin, cérvix, leucemia, recto, ovario y páncreas.

Existe un evidente aumento progresivo de la frecuencia de casos nuevos de cáncer de piel, acompañado de una mayor frecuencia en los mayores de 75 años.

La importancia del cáncer de piel como prioridad en salud pública, se evidencia en su frecuencia relativa en relación con otros cánceres y en su aparición en todas las etapas de la vida.

El cáncer de piel puede afectar a cualquier persona independientemente de su color de piel y edad. Igualmente puede presentarse en cualquier lugar de la piel, incluso palma, planta, boca y bajo las uñas.

Esperamos generar consciencia de la relevancia que el cáncer de piel tiene, la importancia que amerita las medidas de prevención y la necesidad de consultar al dermatólogo para que el paciente se adhiera activamente al tratamiento que propenda en reducir el riesgo del cáncer de piel o lo trate de la manera más efectiva.

La Unidad Dermatológica Láser recomienda:

  1. Evitar la sobreexposición solar entre 9:00 am y 4:00pm,
    prefiera siempre la sombra que reduce significativamente la radicación.
  2. Utilizar protector solar diario a repetición que contenga filtro UVA/UVB (rayos que influyen y causan la mayoría de los cánceres de piel ) y factor de protección FPS mínimo de 30.
  3. Consultar al dermatólogo mínimo una vez al año, especialmente, cuando ha sido diagnosticada con cáncer de piel ya que tiene un mayor riesgo (8,5%) de desarrollar segundos tumores. La detección temprana del cáncer siempre será el primer paso certero en su tratamiento.

Permanezca atento a las señales de alarma:
Propagación del color del lunar por fuera de su borde a la piel circundante, enrojecimiento o inflamación más allá del borde, prurito, sensibilidad aumentada, dolor, descamación, exudación, sangrado, apariencia de protuberancia o nódulo.

Individuos con alto riesgo:

1. Presencia de nevomelanocítico congénito
gigante (+20 cm de diámetro)

2. Dos o más familiares (Primer grado) con melanoma.

3. Más de 5 nevosdisplásicos

4. Presencia de más de 100 lunares comunes

5. Pacientes trasplantados con  tratamiento inmunosupresor

6. Antecedente de más de 250 tratamientos con luz ultravioleta7. Antecedente radioterapia en infancia

 

Comparativo cáncer de piel

Cáncer de piel, una realidad

Consulta dermatológica

El cuerpo está formado de trillones de células, células que normalmente crecen y se dividen para formar nuevas células y para reemplazar las células que mueren. En el cáncer, este proceso ordenado se descontrola.  Las células envejecidas o dañadas sobreviven cuando deberían morir, y células nuevas se forman cuando no son necesarias. Estas células adicionales pueden dividirse sin interrupción y pueden formar masas que se llaman tumores, algunas células cancerosas pueden desprenderse y moverse a lugares distantes del cuerpo por medio del sistema circulatorio o del sistema linfático y formar nuevos tumores lejos del tumor original.

El cáncer es un enfermedad que puede ser genética, que puede heredarse, puede suceder como resultado de errores en la división de las células, puede presentarse por daño en el ADN causado por exposiciones ambientales tales como sustancias, químicos, tabaco, radiación ultravioleta como la expedida por el sol.

No todo cambio en los tejidos del cuerpo es canceroso. Sin embargo, algunos cambios pueden hacerse cancerosos si no reciben tratamiento, es el caso de los lunares.

Hay decenas de tipos de cáncer, en general, reciben el nombre de los órganos o tejidos en donde se forman.

CÁNCER DE PIEL

El cáncer de piel inicia en la capa externa (Epidermis) con la formación de células malignas en el tejido de la piel.  Los tipos de cáncer de piel son muchos, entre ellos:

  1. Cáncer NO melanoma: propio de las células escamosas y/o basales que suele responder al tratamiento y se extiende a otras partes del cuerpo con poca frecuencia.

  2. Melanoma: Es considerado el más agresivo respecto a los otros tipos de cáncer de piel. Puede diseminarse (a través del tejido, el sistema linfático y la sangre) a otras partes del cuerpo si no se diagnostica y trata oportunamente.

El melanoma también se puede presentar en las membranas mucosas como los labios y en los ojos.  En los hombres, el melanoma se encuentra a menudo en el tronco (el área del cuerpo entre los hombros y las caderas), o en la cabeza y el cuello. En las mujeres, el melanoma se forma con mayor frecuencia en los brazos y las piernas. Su presencia está en aumento. Solo 2% de todos los cánceres de piel son melanomas, pero causa la mayoría de las muertes por cáncer de piel.

Los tipos menos frecuentes de cáncer de piel son el carcinoma de células de Merkel, el linfoma cutáneo y el sarcoma de Kaposi.

El cáncer de piel puede presentarse en cualquier lugar de la piel, en cualquier tipo de piel y en cualquier momento de la vida.

Tener un factor de riesgo NO significa que se va a presentar cáncer; NO tener factores de riesgo NO significa que NO se va a presentar cáncer.

Factores de riesgo

  • Piel clara que se pone pecosa y se quema fácilmente, no se broncea o se broncea mal
  • Ser de raza blanca, color de ojos azul, verde o de otro color claro podría incidir, sin embargo, el cáncer puede presentarse en piel oscura
  • Ser pelirrojo o rubio
  • Sobreexposición solar o a la luz solar artificial (como la de las cámaras de bronceado) durante períodos largos de tiempo
  • Exposición a factores en el ambiente, en el aire, en el hogar o el sitio de trabajo (solventes, cloruro vinílico, alquitrán, asbesto, hollín entre otros)
  • Exposición a factores precursores de cáncer en la comida o el agua
  • Antecedentes de quemaduras de sol con ampollas especialmente en la niñez o la adolescencia
  • Antecedentes familiares de lunares anormales o melanoma
  • Tener un sistema inmunitario debilitado.
  • Padecer de queratosis actínica
  • Haber recibido tratamientos con radiación
  • Úlcera que no sana
  • Manchas oscuras en crecimiento vertical o de superficie
  • Áreas de piel con aspecto anormal (áspera, marrones, azules, con escamas, sangrantes, costrosas, cerosas, brillantes)

El cáncer de piel es una realidad
en aumento, tenga en cuenta:

  • Consultar al dermatólogo por lo menos una vez al año si presenta factores de riesgo o herencia familiar y cada vez que encuentre cambios inesperados en la piel.
  • Permanentemente revisar la piel para detectar cambios en el aspecto, forma, tamaño y color de lunares, pecas, manchas, protuberancias. Recuerde de revisar palma, planta, entre los dedos, espalda y genitales.
  • Usar protector solar diario, preferir la sombra y utilizar gafas con protección solar

 

Fotoprotección en niños

Fotoprotección

El término fotoprotección hace referencia al uso de productos especiales aplicados sobre la piel, medios físicos (ropa adecuada y otros elementos) y además a las actitudes que buscan evitar la exposición a la radiación ultravioleta (UV), principalmente emitida por el sol.

Los niños son uno de los grupos de la población en los que éste concepto debe extremarse debido a que desarrollan muchas actividades al aire libre. Además, porque el principal factor de riesgo para el cáncer de piel y el fotoenvejecimiento es la radiación UV asociada a exposición solar intensa durante las dos primeras décadas de la vida. Se ha calculado que entre un 50 y

un 80% del daño inducido por la exposición solar que un individuo recibe durante toda la vida se realiza durante la infancia y la adolescencia; por lo tanto, la disminución de la exposición solar en los niños reduce potencialmente la incidencia del cáncer de piel.

La medida más importante, consiste en desarrollar y afianzar comportamientos fotoprotectores saludables evitando o disminuyendo el tiempo de exposición a la radiación solar dado que como se ha mencionado, en la infancia es frecuente que se produzca una exposición solar prolongada y se sabe que los niños reciben aproximadamente el triple de radiación solar que los adultos y que cerca de la mitad de lo anterior ocurre mientras se encuentran al aire libre en los descansos, en las clases de educación física y en las actividades lúdicas en los colegios, de ahí que el uso del protector solar y la aplicación de medidas preventivas deben ser cotidianos y no limitarse a temporadas vacacionales (playa, piscina etc.) o a competencias deportivas únicamente.

Las recomendaciones principales para una adecuada fotoprotección en niños son:

* Evitar la exposición solar especialmente entre las 11 a.m. y las 4p.m.

* Cubrir la piel con gorros y ropa adecuados

* En niños mayores y adolescentes usar gafas con filtro solar.

* Protegerlos también en días oscuros, porque la radiación UV puede atravesar las nubes.

* Limitar especialmente la exposición solar en niños menores de tres años.

* En niños mayores de seis meses usar un protector solar pediátrico idealmente recomendado por un dermatólogo.

* En niños menores de seis meses NO sobreexponerlos al sol ni aplicar ningún producto que no haya sido recomendado por el pediatra o dermatólogo.

El producto debe aplicarse a diario de forma generosa 15 minutos antes de salir de casa sobre la piel seca y cubrir todas las zonas expuestas (cara, orejas, cuello, extremidades), ofrecer protección contra los rayos UVA y UVB y adicionalmente se recomienda repetir la aplicación cada 2 horas en caso de transpiración importante o baños prolongados.

Finalmente, debe recordarse que la mejor manera de garantizar que nuestros hijos adopten hábitos de fotoprotección adecuados desde temprana edad es darles un buen ejemplo todos los días, es decir, usar protector solar y aplicar las recomendaciones en nosotros mismos.

Ante cualquier signo de alarma en la piel, ¡Consúltenos! Queremos brindarle más vida a su piel.