Cáncer de piel, una realidad

Consulta dermatológica

El cuerpo está formado de trillones de células, células que normalmente crecen y se dividen para formar nuevas células y para reemplazar las células que mueren. En el cáncer, este proceso ordenado se descontrola.  Las células envejecidas o dañadas sobreviven cuando deberían morir, y células nuevas se forman cuando no son necesarias. Estas células adicionales pueden dividirse sin interrupción y pueden formar masas que se llaman tumores, algunas células cancerosas pueden desprenderse y moverse a lugares distantes del cuerpo por medio del sistema circulatorio o del sistema linfático y formar nuevos tumores lejos del tumor original.

El cáncer es un enfermedad que puede ser genética, que puede heredarse, puede suceder como resultado de errores en la división de las células, puede presentarse por daño en el ADN causado por exposiciones ambientales tales como sustancias, químicos, tabaco, radiación ultravioleta como la expedida por el sol.

No todo cambio en los tejidos del cuerpo es canceroso. Sin embargo, algunos cambios pueden hacerse cancerosos si no reciben tratamiento, es el caso de los lunares.

Hay decenas de tipos de cáncer, en general, reciben el nombre de los órganos o tejidos en donde se forman.

CÁNCER DE PIEL

El cáncer de piel inicia en la capa externa (Epidermis) con la formación de células malignas en el tejido de la piel.  Los tipos de cáncer de piel son muchos, entre ellos:

  1. Cáncer NO melanoma: propio de las células escamosas y/o basales que suele responder al tratamiento y se extiende a otras partes del cuerpo con poca frecuencia.

  2. Melanoma: Es considerado el más agresivo respecto a los otros tipos de cáncer de piel. Puede diseminarse (a través del tejido, el sistema linfático y la sangre) a otras partes del cuerpo si no se diagnostica y trata oportunamente.

El melanoma también se puede presentar en las membranas mucosas como los labios y en los ojos.  En los hombres, el melanoma se encuentra a menudo en el tronco (el área del cuerpo entre los hombros y las caderas), o en la cabeza y el cuello. En las mujeres, el melanoma se forma con mayor frecuencia en los brazos y las piernas. Su presencia está en aumento. Solo 2% de todos los cánceres de piel son melanomas, pero causa la mayoría de las muertes por cáncer de piel.

Los tipos menos frecuentes de cáncer de piel son el carcinoma de células de Merkel, el linfoma cutáneo y el sarcoma de Kaposi.

El cáncer de piel puede presentarse en cualquier lugar de la piel, en cualquier tipo de piel y en cualquier momento de la vida.

Tener un factor de riesgo NO significa que se va a presentar cáncer; NO tener factores de riesgo NO significa que NO se va a presentar cáncer.

Factores de riesgo

  • Piel clara que se pone pecosa y se quema fácilmente, no se broncea o se broncea mal
  • Ser de raza blanca, color de ojos azul, verde o de otro color claro podría incidir, sin embargo, el cáncer puede presentarse en piel oscura
  • Ser pelirrojo o rubio
  • Sobreexposición solar o a la luz solar artificial (como la de las cámaras de bronceado) durante períodos largos de tiempo
  • Exposición a factores en el ambiente, en el aire, en el hogar o el sitio de trabajo (solventes, cloruro vinílico, alquitrán, asbesto, hollín entre otros)
  • Exposición a factores precursores de cáncer en la comida o el agua
  • Antecedentes de quemaduras de sol con ampollas especialmente en la niñez o la adolescencia
  • Antecedentes familiares de lunares anormales o melanoma
  • Tener un sistema inmunitario debilitado.
  • Padecer de queratosis actínica
  • Haber recibido tratamientos con radiación
  • Úlcera que no sana
  • Manchas oscuras en crecimiento vertical o de superficie
  • Áreas de piel con aspecto anormal (áspera, marrones, azules, con escamas, sangrantes, costrosas, cerosas, brillantes)

El cáncer de piel es una realidad
en aumento, tenga en cuenta:

  • Consultar al dermatólogo por lo menos una vez al año si presenta factores de riesgo o herencia familiar y cada vez que encuentre cambios inesperados en la piel.
  • Permanentemente revisar la piel para detectar cambios en el aspecto, forma, tamaño y color de lunares, pecas, manchas, protuberancias. Recuerde de revisar palma, planta, entre los dedos, espalda y genitales.
  • Usar protector solar diario, preferir la sombra y utilizar gafas con protección solar