Dermatitis Atópica

La dermatitis atópica es una enfermedad que puede afectar a cualquier tipo de piel. Esta enfermedad se inicia comúnmente en el primer año de vida y es menos frecuente cuando aumenta la edad. La piel atópica tiene predisposición a reaccionar exageradamente a estímulos externos o sustancias.

Se manifiesta con erupciones descamativas, enrojecimiento, sequedad e intensa picazón.

Las causas de la aparición de la dermatitis atópica aún no se han establecido con plena certeza, sin embargo a menudo las personas que padecen esta enfermedad tienen simultáneamente otras condiciones alérgicas y/o antecedentes de padres atópicos.

El tratamiento de la dermatitis atópica ha de ser elaborado por el dermatólogo basado en la educación al paciente sobre su afección, eliminación de los aportes desencadenantes, cuidado de la piel y medicación.

La dermatitis atópica es un trastorno cutáneo prolongado y por tanto requiere del acompañamiento del especialista.

TIPS DEL DERMATÓLOGO

    • Humectar la piel siempre después de cada baño y reaplicar el producto sugerido por lo menos en la tarde y en la noche.
    • Baños cortos, sin friccionar en exceso la piel, con agua templada y de ser necesario repetir en la tarde para retirar sudor y polvo, especialmente en pliegues.
    • Usar un limpiador adecuado diariamente solo en cuello, axilas, genitales, manos y pies. En el resto del cuerpo únicamente 3 veces por semana.
    • Secar mediante toques suaves, sin frotar.
    • Evitar el uso de lociones suavizantes para ropa, maquillaje y esmalte.
    • Evitar fumar cerca del afectado (a).
    • Reducir al máximo el contacto con animales o peluches.
    • Evitar el contacto con plantas que tengan flores.
    • Usar ropa de algodón, evitando la lana o sintéticos y siempre lavar antes de estrenar.