La piel a partir de la quinta década

Primero hay que conocer lo que la afecta:

1. Pérdida de hidratación: A partir de esta época de la vida, la piel pierde capacidad de hidratación y disminuye la producción de ácido hialurónico. La piel se torna más permeable al paso del agua y las fibras que componen la dermis disminuyen su capacidad de retener agua.

2. Pérdida de colágeno: El colágeno es una de las proteínas más fuertes y abundantes del cuerpo y la piel, le proporciona a la piel su fuerza y durabilidad. En la segunda mitad de la vida se ralentizan su producción y se acentúa la aparición de arrugas y flacidez. La menopausia puede considerarse como el periodo de envejecimiento femenino ya que en esta etapa se pierda hasta el 30% del total del colágeno.

3. Signos de la sobreexposición: El sol es acumulativo, lo que significa que los efectos de la exposición solar realizada en las primeras décadas irán visualizándose con mayor ahínco en ésta. Manchas, arrugas, flacidez, cáncer, resequedad entre muchos otros.

PIEL CON FOTODAÑO

4. Efecto de los agentes externos: El planeta ha sufrido cambios aumentando la polución, los rayos ultravioletas dañinos, productos contaminantes, tabaco, alcohol, falta de sueño, todos propiciando el envejecimiento prematuro de le piel.

¿Entonces qué hacer para mantener una piel sana y un envejecimiento natural a partir de los 50?

Actuar sobre los cuatro puntos anteriores con la orientación del dermatólogo para determinar en el caso particular las medidas preventivas y correctivas. En esta ocasión nos concentraremos en recomendar alternativas para combatir el primer y segundo punto, la perdida de hidratación y pérdida de colágeno.

¿Cómo combatir la pérdida de hidratación?

1. Utilizar diariamente hidratante facial y corporal para reducir la pérdida de agua transepidérmica y por lo tanto mantener el nivel de hidratación cutánea adecuado, además de antioxidantes, serums, protección solar y tratamientos complementarios.

2. Lavar el rostro y el cuerpo con Syndet (producto libre de jabón) y desmaquillantes para pieles sensibles. Es importante saber que las personas a esta edad son más propensas a la piel seca, especialmente aquellos que viven en zonas cálidas, por lo tanto el lavado frecuente no necesariamente ayuda a la salud de la piel. De hecho, el exceso de jabón y el agua pueden disminuir los aceites naturales en la piel y por lo tanto limitar la humectación natural.

3. Intensificar la hidratación oral y tópica después de una sobreexposición solar y de un período de alto estrés.

4. Mantener una dieta balanceada.

5. Aplicar ácido hialurónico.
Al llegar a los 50 años podemos haber perdido ya el 50% del ácido hialurónico, si nuestro deseo es reducir las depresiones nasogenianas, la falta de contorno mandibular, falta de luminosidad en la piel y tersura entonces es recomendable la aplicación de ácido hialurónico que capta grandes cantidades de agua y regula el balance de agua para proporcionar una piel más tersa, luminosa y con volumen allí donde se ha perdido.

ÁCIDO HIALURÓNICO DESPUÉ DE LOS 50S

El ácido hialurónico es un componente esencial de la piel. Actúa como una esponja, retiene agua y mantiene la piel hidratada, rellenando de manera natural y sana. La aplicación del ácido hialurónico por parte del dermatólogo proporciona resultados que se aprecian inmediatamente después de la aplicación sin requerir tiempo de recuperación. Siendo un producto reabsorbible, la duración del ácido hialurónico es de entre 6 – 18 meses dependiendo de la zona de aplicación, el metabolismo de degradación del paciente y el producto utilizado. En UDL puede realizarse la aplicación de ácido hialurónico en manos especializadas.

¿Cómo combatir la pérdida de colágeno?

1. Realizar sesiones de cámara de colágeno para estimular la producción de colágeno natural no solo para las áreas expuestas al sol, sino para todo el cuerpo (las zonas no expuestas también lo pierden).

2. Exfoliar la piel para retirar las células muertas eliminando impurezas y estimulando la regeneración cutánea.

3. Estimular la piel del rostro para promover la producción de colágeno natural y restaurar las fibras elásticas a través de radiofrecuencia (Exilis, Venus Freeze, Thermage), luz pulsada intensa (M22) o láseres (Active Fx, Affirm); de acuerdo al tipo de piel, necesidades del paciente y evaluación por el dermatólogo.

“La piel refleja un estado de vida, es el órgano de las sensaciones con millones de receptores, cuídela para que siga disfrutando del bienestar que produce una piel sana”.