Lunares en la piel

¿Tengo un hijo de 12 años con un lunar rojo pequeño en la mejilla. ¿Es aconsejable retirarlo?

R/: En la población infantil pueden aparecer numerosos tipos de lesiones de pequeño tamaño, solitarias o múltiples y de color rojo. El espectro de estas condiciones puede ser de origen inflamatorio, vascular, lunares e incluso infecciones. En general, los lunares y otras lesiones se pueden reconocer como benignos toda vez que sean simétricos, de color uniforme y de crecimiento estable. Los diagnósticos más comunes en la infancia incluyen a los moluscos contagiosos que son infecciones virales que comienzan como una lesión solitaria de color piel, de aspecto perlado o brillante y característicamente con una zona deprimida en el centro, que al inflamarse se pueden observar de color rojo vivo. Ameritan tratamiento para prevenir diseminación o cuadros extensos de la enfermedad.

Otras lesiones de color francamente rojo, incluso vinoso, lisas y de tamaño estable, frecuentes son los llamados Angiomas o Nevus Rubí, estas lesiones son más comunes en la vida adulta pero pueden aparecer desde la infancia y tienen alta tendencia familiar; en este caso el tratamiento es de orden cosmético pues la lesión no reviste ningún riesgo para el paciente. Los xantogranulomas son lesiones inflamatorias presentes en los niños que se pueden presentar de un color naranja a francamente rojo, pueden alcanzar dimensiones de milímetros a pocos centímetros, y aunque suelen ser solitarios pueden aparecer de forma múltiple e incluso sistémica.

Por tratarse de una condición inflamatoria autoresolutiva el tratamiento es la observación cuidadosa. Algunos tumores vasculares pueden aparecer de pequeño tamaño al nacimiento como los hemangiomas que tienden a crecer durante algunos meses y luego a desaparecer prácticamente sin dejar secuelas. Finalmente algunos lunares pueden tener un color vinoso o rojo oscuro particularmente en personas de piel muy clara, son lesiones benignas, sin embargo en el caso de que dicho color no sea uniforme o la forma no sea regular y simétrica, pueden hacer sospechar lesiones malignas, situación en la cual es pertinente la resección. En conclusión, es importante una evaluación objetiva por un profesional para determinar un diagnóstico y tratamiento adecuados.