SOL: vida y riesgos.

Sol, vida y riesgos

Sin el sol no hay vida: gracias a él existen diferentes procesos tan importantes como la fotosíntesis y si esta no se diera no existirían las plantas y diversos alimentos para animales, así que la vida en la tierra sin el sol sería muy poco probable. El sol es indispensable para vivir y debemos convivir con él, pero eso no significa que no conozcamos como protegernos de sus efectos nocivos.

Los efectos nocivos del sol en la piel dependen de unos tipos de radiaciones que emite llamadas rayos o radiaciones ultravioletas. A la tierra la impactan dos tipos de radiaciones ultravioletas llamadas en UV la tipo B y la tipo A o UVA.

La radiación UVB es de alta energía y poca penetración esto requiere decir que en la piel afecta las capas más superficiales (epidermis) y va a ser la causa de quemaduras manifestadas como enrojecimiento, ardor y ampollamiento y a largo plazo se acumulan esos rayos llevando a diferentes tipos de cánceres epidérmicos de la piel como el cáncer baso celular y escamo celular. Protegernos adecuadamente de la radiación UVB va evitar quemaduras y canceres.

La radiación UVA es de menos energía pero mayor penetración y esto lleva a dos consideraciones:

  1. Es la radiación que va a dañar mas las capas más profundas de la piel (dermis) y por tanto es la mayor causa de arrugas, manchas, pérdida de elasticidad, pérdida de firmeza es decir el envejecimiento cutáneo (el 70 % del envejecimiento de la piel es por esta radiación UVA).
  1. La UVA además va ayudar en algunos cánceres como el temido melanoma. Todo lo anterior sin síntomas pues la UVA es un enemigo silencioso pues no produce agudamente quemaduras como lo hace la UVA al contrario es responsable del bronceo como mecanismo de defensa de la piel.

Ambas radiaciones UVB y UVA causan daños y están involucradas en cánceres de piel así que la protección solar adecuada debe contemplar ambos tipos de radiación.

La radiación del UVB se determina por el famoso FPS (factor de protección solar) que es la capacidad de ese protector evitar el eritema por quemadura pero es muy importante saber que después de 30 esa protección se vuelve una meseta y es por eso que las regulaciones actuales para evitar la confusión en los consumidores en países como Francia obligan a que después de 50 simplemente se pone el signo + pues la diferencia porcentual en protección entre un 50 y un 100 es tan solo de 1 %. Un FPS  30 es alta protección UVB y un 50+ muy alta protección UVB.

El FPS no indica que tanto protege su crema, gel o fluido contra la radiación UVA para esto se requiere un estudio adicional y unos filtros más modernos que muy pocos protectores tienen y que se miden con el PPD (factor de pigmentación tardía).

El PPD es una medida de qué tanto evita la pigmentación después de 2 horas de exposición a radiación ultravioleta A (UVA). Ese protector solar, a más alto el PPD más alta es la protección  UVA.

Hoy se acepta que entre más cercano es el PPD al FPS, mejor la protección pero al menos debe haber una relación de 1 / 3 es decir si un protector tiene FPS de 30 su PPD mínimo debería ser de 10. El PPD de muy alta protección debe estar por encima de 12 o 15.

Así que la protección solar con filtros, cremas, geles y fluidos requiere ver la letra pequeña y no solo el número del FPS.

Asesórese siempre de un dermatólogo pues la protección que cada persona necesita depende del tipo de piel y además incluye otros aspectos fundamentales como: proteger a los niños, evitar el sol entre las 10 A.M. Y 4 P.M. Usar el protector solar todos los días mínimo 2 veces cada día independientemente que este en vacaciones o trabajando.

El sol es parte de la vida y tomar las precauciones adecuadas junto con su dermatólogo asegura que usted disfrute de esa vida con menos envejecimiento y menor riesgo de cáncer de  piel.