Toxina Botulínica

La toxina botulínica tipo A es una neurotoxina que se somete industrialmente a un proceso de calidad y unos controles estrictos para avalar su uso médico. Su aplicación relaja el movimiento muscular de la zona donde se aplica evitando las arrugas por contracción. Sus efectos son bien visibles en las arrugas del ceño, del contorno de los ojos, de las que se generan al levantar las cejas y al sonreír. Indicado además como terapia avanzada en cuello, mentón, perfilamiento de cara, líneas de contorno labial, elevación de punta nasal, perfilamiento de nariz y arrugas de escote sin alterar la expresión natural. Tiene una duración temporal, entre 3 a 6 meses, lapso después del cual debe renovarse la dosis en caso contrario retornará al estado inicial antes de su aplicación. 

 

Adicionalmente, la Toxina Botulínica es un coadyuvante en la hiperhidrosis (sudoración excesiva palmar, axilar y plantar) ya que logra un bloqueo selectivo de la función de las glándulas sudoríparas y por tanto disminuye la producción de sudor ahí donde se inyecta.

 

La Toxina logra:

Reduce las líneas de ceño, líneas horizontales de la frente y perioculares.

 

Reducir en general las arrugas por contracción, logra un aspecto en la piel de tersura, alisado y expresión rejuvenecida sin alterar los rasgos naturales por tiempo limitado.

 

Reducir la sudoración excesiva. 


El tratamiento:

Es un procedimiento de 10 minutos en consultorio. Es inyectada mediante una aguja extra fina en el músculo debajo de la piel de la zona que se desea tratar.

 

Consúltenos, en UDL tenemos el personal calificado y la tecnología para darle más vida a su piel.

Obtén más información o Solicita una Cita